mercredi 27 mai 2009
mercredi 4 février 2009
Ahora recuerdo, me hundía como un adormecido al borde de la fiebre
En cada uno de los objetos que nos huyen
Esta conjugación de la fuerza y el misterio
Un horizonte descubierto bastante pálido
dimanche 11 janvier 2009
Y tú, gritando como un enfermo, tú que dormías, tú que nadie predisponía a esas huídas

Perdidos en la montaña, pero guarnecidos. Adoptados por el destino. No necesitan fingir. Nada, nada.
- Aunque la nieve caiga, no me iré. No dejaré mi garita. Aquí me siento bien dominando el valle. No me moveré sin defenderme.
- Tengo la boca atada al frío. No vivo en mis zapatos.
- Siento la noche. Su peso es inmenso.
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